Audífonos en el centro de Málaga
Adaptamos ReSound y Beltone. Pero lo que decide si un audífono funciona no es la marca: es que la programación encaje con tu audiograma y con tu vida, y que alguien la revise después.
Qué tipos hay
Por encima de nombres comerciales, todo se reduce a dónde va colocado el aparato. De ahí salen las diferencias reales en discreción, potencia y manejo.
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RIE — receptor en el oído
El más habitual hoy. El cuerpo va detrás de la oreja y solo un cable finísimo entra en el conducto. Discreto, cómodo y válido para la mayoría de pérdidas.
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Retroauricular
Todo el aparato detrás de la oreja, unido a un molde. Es el que más potencia da, y el más manejable si tienes poca destreza en los dedos.
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Intracanal
Fabricado a medida de tu conducto, va dentro. El más disimulado, aunque su tamaño limita la batería y la conectividad.
Los acabados van del plata al negro pasando por varios tonos de piel y de pelo, precisamente para que no se vea.

Cómo es la adaptación
Un audífono no se compra, se adapta. Y la adaptación no termina el día que te lo llevas: empieza ahí.
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Estudio previo
Sin audiograma no hay adaptación posible. Si aún no te has hecho la prueba, empezamos por la audiometría.
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Elección
Según tu pérdida, tu destreza manual, tu día a día y tu presupuesto. Te damos presupuesto cerrado, con financiación y ayudas si te corresponden.
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Programación
Ajustamos la amplificación frecuencia por frecuencia a partir de tu audiograma. Aquí es donde se gana o se pierde el resultado.
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Prueba en tu vida real
Te lo llevas y lo usas donde de verdad lo necesitas. El gabinete es silencioso; tu vida no.
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Ajustes y seguimiento
El cerebro se reacostumbra al sonido recuperado durante semanas, así que la programación del primer día deja de ser la mejor. Por eso se vuelve.
Conectividad
Se conecta con lo que ya usas
Los modelos actuales se enlazan por Bluetooth al móvil y a la televisión: la llamada y la película te entran directamente al audífono, sin subir el volumen del salón.
Y cada vez más recintos públicos —teatros, aeropuertos, salas de espera— emiten con Auracast, que te permite engancharte al sonido del sitio como quien se conecta a una wifi.

Marcas
ReSound y Beltone
Son las dos marcas que adaptamos, y las conocemos a fondo: su software de programación, sus accesorios y su servicio técnico. Trabajar con pocas marcas y conocerlas bien da mejor resultado que tenerlas todas y dominar ninguna.

Y si el tuyo es de otra marca, no pasa nada: lo reparamos igual.
Financiación
Págalo a tu ritmo
Un audífono es una inversión importante, y no hace falta afrontarla de golpe: puedes financiarlo y pagarlo a plazos. Las condiciones concretas te las damos con el presupuesto, por escrito y sin letra pequeña, junto con las ayudas públicas a las que puedas acogerte.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿Qué tipos de audífonos hay?
Básicamente dos familias: los que van detrás de la oreja (retroauriculares y RIE), los más versátiles y discretos, y los que van dentro del conducto (intracanales), fabricados a medida de tu oído.
¿Puedo probarlo antes de decidir?
Sí, y es lo que recomendamos siempre. La adaptación empieza con un periodo de prueba en tu vida real, porque el gabinete no se parece a un restaurante lleno ni a una reunión de trabajo.
¿Hace falta uno o dos?
Si la pérdida afecta a los dos oídos, dos. El cerebro localiza de dónde viene un sonido comparando lo que llega a cada oído, y con uno solo esa capacidad se pierde.
¿Cuánto cuesta un audífono?
El precio depende del nivel tecnológico, no solo de la marca, y el rango es amplio. Te damos presupuesto cerrado después del estudio, con las ayudas a las que puedas acogerte y con financiación disponible: puedes pagarlo a plazos, y las condiciones concretas te las detallamos con el presupuesto, por escrito.
¿Cuánto dura un audífono?
Entre cinco y siete años con un mantenimiento normal. Lo que más los castiga es la humedad y la cera, y las dos cosas se controlan con revisiones periódicas.
¿Se conectan al móvil y a la televisión?
Los modelos actuales sí, por Bluetooth. Las llamadas y el sonido de la tele te entran directamente al audífono, sin subir el volumen del salón.
